Presentación

 

 

 

El tema del Romanticismo en la obra de Nietzsche ocupa un lugar importante en la investigación sobre las fuentes y las influencias que sufrió su pensamiento especialmente en sus escritos de juventud. Desde sus primeros textos aparece siempre la sombra del Romanticismo como una fuente de inspiración y como un elemento determinante de sus ideas. Sin embargo, a medida que avanzamos en su obra se convierte en objeto de sus críticas. Todo ello ha generado una polémica en torno a la manera en que Nietzsche interpretó el Romanticismo y, sobre todo, ha obligado a matizar entre el llamado romanticismo temprano (Frühromantik) y el romanticismo tardío (Spätromantik).

La cercanía de Nietzsche al Romanticismo se aprecia generalmente en relación al Frühromantik, es decir a la joven generación de idealistas como Hegel, Hölderlin, Schelling, y a escritores como los hermanos Schlegel, Lessing, Novalis, Ludwig Tieck, etc., que ejercieron una influencia decisiva a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Pero no sólo se mueven en ese ámbito concreto de influencia las ideas de Nietzsche, sino que se comprueba, como indica Behler en su trabajo, que en el primer Romanticismo alemán el lenguaje humano no ha sido ningún tema pasajero de la reflexión protorromántica, sino que estaba vinculado de una manera fundamental con todo lo que ella comprendía –la poesía y las demás artes, la retórica, la filosofía, la formación cultural, la religión, la sociedad y también el republicanismo. Es notorio cómo Nietzsche, en el contexto de una lección pronunciada en Basilea sobre la retórica griega, comienza a ocuparse del fenómeno del lenguaje y estudia la teoría romántica del lenguaje, sobre todo en la exposición que hace Gustav Gerber en El lenguaje como arte, que dejó una notable impronta en la crítica radical del lenguaje de la metafísica, reflejada en su pequeño escrito no publicado Sobre verdad y mentira en sentido extramoral de 1873.

La presencia del Romanticismo en la obra de F. Nietzsche ha sido por eso objeto de frecuentes discusiones. Karl Joel, como indica M. Barrios, mostró ya la intensa afinidad de Nietzsche con representantes de este movimiento como Novalis, Friedrich Schlegel o Ludwig Tieck. En las primeras décadas del siglo pasado, Charles Andler señaló también los paralelismos argumentales existentes. Con posterioridad, entre los estudiosos de Nietzsche ha sido Ernst Behler, como se puede apreciar en el artículo que se incluye en este número, el que más ha insistido en la importancia de dicho nexo, sosteniendo de manera convincente que la crítica nietzscheana a los románticos no sólo no incluye a la primera forma particular del romanticismo alemán, sino que incluso se nutre de nociones, temas y recursos teóricos generados en tal contexto, alrededor de los años de 1795 a 1800, para denunciar en el Spätromantik, representado por Schopenhauer o Wagner, una deformación de los principios inspiradores de esta escuela. Argumenta Behler en ese sentido que el prototipo de Romanticismo que detesta Nietzsche se concreta en tres grandes rasgos, atribuibles todos ellos a las concepciones predominantes a lo largo del siglo XIX, pero sólo aplicables al primer romanticismo de una forma sesgada. Dichos rasgos, según Behler, y recogidos por M. Barrios serían: la asimilación del temperamento romántico a la enfermedad, patente en el gusto por lo morboso y en el predominio de un profundo sentimiento de cansancio. Otros autores como Andler, Baeumler, Langer, Kein, Behler, Campioni, Volpi, Safranski, Janz, se han ocupado también del tema, de la relación entre el romanticismo y el modernismo en Nietzsche, de su naturaleza romántica, distinta de la de Schopenahuer y Wagner. No obstante las diversas apreciaciones, la experiencia de Nietzsche del Romanticismo es fundamental en su obra. No podemos olvidar que partía de una tradición filológica romántica dentro de la cual se formó en sus primeros años, sobre todo en su época de Pforta y en sus años universitarios. Pero Nietzsche, como indica Barrios, fue más allá de esta tradición. En este sentido, consigue dar un diagnóstico sobre su época y sobre la Europa de su tiempo, y consigue también decirnos algo a nosotros, los que vivimos hoy, sobre lo que somos y lo que hemos de llegar a ser.

Acerca de los trabajos que presenta este número de Estudios Nietzsche, el primero de ellos de Remedios Ávila, «La crítica de Nietzsche al Romanticismo», trata precisamente de mostrar la evolución de la concepción nietzscheana del Romanticismo y considerar la actualidad de sus reflexiones. Para ello se propone un recorrido en tres partes: en primer lugar, examina el ‘malentendido’ de su primera obra; en segundo lugar, considera los elementos que conducen a Nietzsche a comprender el romanticismo como una enfermedad, y por último, explora, de la mano de Nietzsche, el camino hacia la salud. El segundo trabajo, de Manuel Barrios, «Nietzsche y el retorno romántico a la Naturaleza», trata de expresar cómo Nietzsche pone de manifiesto uno de los efectos buscados por el recurso de los primeros románticos a una Naturaleza irreductible al patrón racionalista, insistiendo en la dimensión de crítica cultural que dicho recurso posee. El tercer trabajo es una contribución muy especial, pues para la revista es un gran honor poder contar con un trabajo de uno de los más prestigiosos investigadores de la obra de Nietzsche y uno de los mejores conocedores del influjo del Romanticismo en su pensamiento. Su viuda tuvo la deferencia de entregarnos una de sus conferencias para que la publicásemos. En este trabajo de Behler, «La teoría del lenguaje del primer Romanticismo alemán y su repercusión en Nietzsche y Foucault» procura, de una manera cordial con Foucault, rellenar un vacío dejado en Las palabras y las cosas. En concreto, el autor recupera aquí la importancia que el pensador francés concedió al lenguaje en su obra como síntoma privilegiado del tránsito entre Ilustración y Romanticismo, para así investigar más a fondo sus implicaciones en la teoría lingüística del primer Romanticismo alemán y la filosofía de Nietzsche.

En el cuarto artículo, Rebeca Maldonado Rodriguera, con su aportación, «Abismo y modernidad: ensayo sobre Nietzsche y el romanticismo», lleva a cabo una reflexión sobre el ‘abismo’ poniendo en relación a Kant y a los románticos. Para Kant el campo de la razón es abismal, incluso infundado. Posteriormente en el romanticismo, el abismo es el ámbito al que debemos descender para resguardarnos de la noche de los dioses (metáfora romántica para hablar de la Modernidad). Pues bien, para Nietzsche no sólo basta el descenso al abismo, sino el ascenso. Para este ensayo, toda la crítica a la Modernidad y a su pretensión de un fundamento último, desde Kant hasta Gadamer y Heidegger constituye una profundización en el abismo, el cual la Modernidad una y otra vez ha tratado de soslayar. Agustín Miranda Carrillo en su trabajo, «La ruptura irónica del tiempo. Una confrontación entre Friedrich Schlegel y Nietzsche: A propósito del eterno retorno», relaciona la filosofía del joven Friedrich Schlegel con la de Nietzsche, tomando como hilo conductor la idea del eterno retorno, que desempeña un papel fundamental en el desarrollo de un nihilismo completo en la filosofía de Nietzsche.

Por último, Diego Sánchez Meca en «Nietzsche y la idea romántica de una ‘nueva mitología’» trata de elucidar cómo la razón se compone de conceptos y reglas de operación y los conceptos son configuraciones y síntesis: consiguen reunir en una unidad, bajo ciertos puntos de vista, la pluralidad de la realidad sensible. Esta reunión de la pluralidad en la unidad (en un concepto válido para clases de objetos o contextos) es una actividad productiva, una ficción o invención de la imaginación. El más antiguo programa del Idealismo Alemán afirmaba que la razón es resultado de la imaginación. Y Nietzsche desarrollará esta idea en su temprano estudio Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Con todo, sus semejanzas y diferencias con el Romanticismo y con el Idealismo deben ser muy cuidadosamente matizadas.

Todos estos trabajos nos muestran en general una visión completa de las vinculaciones de Nietzsche con el Romanticismo con todas sus matizaciones. Estudios Nietzsche, además, sigue informando sobre las novedades y la actualidad del pensamiento de Nietzsche. En este sentido se anuncia en este número la inminente publicación tan esperada de la traducción de los dos primeros volúmenes de los Fragmentos Póstumos y el primer volumen del Epistolario, la primera edición completa de las cartas de Nietzsche que se va a llevar a cabo en español. Todo ello va a ser posible, así como la edición continuada de esta revista, gracias a la actividad que está desarrollando la Sociedad Española de Estudios sobre F. Nietzsche en sus primeros años de andadura.

En este sentido, siguiendo el espíritu que los Nietzsche-Studien llevan desarrollando y promoviendo desde hace ya treinta y tres años, y que SEDEN ha tomado como seña de su identidad, a favor de una interpretación histórica y filológicamente fundada de la obra nietzscheana, hemos introducido una nueva sección, «Materiales», que recoja trabajos de carácter más histórico, crítico-textual o filológico: contribuciones al estudio de las fuentes del pensamiento nietzscheano (Quelleforschung), discusiones entre la literatura crítica, notas críticas acerca de temas, conceptos o expresiones lingüísticas concretos, contribuciones sobre problemas de edición y traducción, informes acerca de cuestiones histórico-políticas, sociales y culturales, contribuciones a aspectos concretos de la biografía de Nietzsche o de alguno de los personajes con los que tuvo relación en vida, y por último informes bibliográficos sobre temas específicos (que ya venían siendo publicados en nuestra revista).

El próximo número de Estudios Nietzsche, nº 6 (2006), estará dedicado a Nietzsche y el Cristianismo. En él escriben, entre otros, especialistas en el tema como Paul Valadier (París) Andreas Urs Sommer (Univ. Greifswald), Volker Gerhardt (Univ. Berlín), Olegario González de Cardenal (Univ. Pont. de Salamanca) y otros investigadores de prestigio.

 

Málaga, junio de 2005.